Sobre el concepto de remuneración en la indemnización por clientela del distribuidor

En no pocas ocasiones he tratado en el blog cuestiones relacionadas con los contratos de agencia y distribución, auténticos focos de conflictos comerciales, sobre todo en el momento de su terminación.

En esta ocasión lo haré con motivo de una reciente STS de 1 de marzo de 2017 que ratifica otra de 30 de mayo de 2016 y parece consolidar la teoría de que cuando hablamos de la remuneración sobre la que se calcula la indemnización del distribuidor por aportación de clientela -caso de ser ésta procedente-, es la remuneración neta que éste percibiese. Es decir, la margen comercial (diferencia entre el precio al que compra el distribuidor y al que revende) al que se le resta los gastos e impuestos que éste satisface.

En el contrato de agencia, el art.28 LCA es parco sobre el cálculo de la cuantía de la indemnización al señalar únicamente un tope máximo como es la media anual de las remuneraciones de los últimos 5 años percibidas por el agente y también sobre si se entiende que la remuneración que se debe computar es bruta o neta. Es el art.18 LCA el que nos saca de dudas al señalar que no existe reembolso de gastos por la actividad del agente, por lo que en este caso existen menos dudas de que la remuneración que computa es simple y llanamente la comisión, contraprestación que se satisface al agente. Remuneración es la cantidad que percibe por su labor de promoción y en atención a ésta, por lo que no se tiene  en cuenta los gastos que la misma le haya ocasionado.

En el caso del contrato de distribución, el TS, primero en la Sentencia 30 de mayo de 2016 -y a continuación en la de 1 de marzo de 2017- señaló que algunas sentencias anteriores del TS no fueron concluyentes sobre si debía tomarse en cuenta el margen bruto o neto para volver a hacer remisión al art.28 LCA como criterio orientador para este contrato si bien referido a cuantías netas:

“No obstante, sí hay jurisprudencia que considera que en el contrato de distribución, para establecer la cuantía de la indemnización por clientela, ha de utilizarse como criterio orientador el establecido en el citado artículo 28 LCA , pero calculado, en vez de sobre las comisiones percibidas por el agente, sobre los beneficios netos obtenidos por el distribuidor (21 marzo 2007), esto es, el porcentaje de beneficio que le queda al distribuidor una vez descontados los gastos y los impuestos, y no sobre el margen comercial, que es la diferencia entre el precio de adquisición de las mercancías al proveedor y el precio de venta al público (20 mayo). Cuyo importe tendrá el carácter de máximo”.

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