Derecho de la Competencia. El caso del Valencia CF y cesión de derechos audiovisuales

Recientemente, en Sentencia de TS 22-2-2016, se desestimó el recurso de casación interpuesto por el Valencia CF contra la sentencia de la Audiencia Nacional porque a su vez el propio Valencia CF había recurrido una decisión de la Comisión Nacional de la Competencia sobre derechos audiovisuales que ahora comentaré.

El caso fue bastante peliagudo al incluir una dosis abundante de Derecho de la Competencia, pero también audiovisual al involucrar a Mediapro sobre todo como adquirente de los derechos audiovisuales. Me voy a centrar en algunos aspectos concretos de la sentencia porque el caso da para mucho teniendo en cuenta además todos los cambios producidos en materia de derecho audiovisuales de derechos de clubes de fútbol de 1º y 2º división sobre todo tras la centralización, es decir, la venta conjunta de los mismos por la LPF, y desaparición del sistema anterior en el que cada club se buscaba las habichuelas como podía.

El Valencia sobre todo impugnaba los dos siguientes pronunciamientos de la sentencia de la Audiencia Nacional:

PRIMERO.- Declarar que los contratos de adquisición de derechos audiovisuales de Liga y Copa de S.M. el Rey de clubes de fútbol analizados en el expediente de referencia con una duración superior a tres temporadas, son acuerdos entre empresas que, por sus efectos, caen bajo la prohibición de los artículos 1 de la Ley 15/2007 y 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.

 

SEGUNDO.- Declarar que toda cláusula de los contratos de adquisición derechos audiovisuales de Liga y Copa de S.M. el Rey de clubes de fútbol analizados en este expediente, que otorgue al operador cesionario un derecho de adquisición preferente, tanteo o retracto, de suspensión o prórroga del contrato que permita extender su vigencia por más de tres temporadas, es un acuerdo contrario a los artículos 1.1 de la LDC y 101.1 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea .

 Todos los motivos de la línea de defensa seguida por el Valencia CF son desestimados, teniendo relevancia algunos argumentos del TS en materia de competencia como los siguientes:

Acuerdos restrictivos por objeto y restrictivos por efecto.

Los acuerdos restrictivos por objeto son los que tienen por misión principal restringir el juego de la competencia, siendo totalmente innecesario atender a sus efectos concretos. Mientras que los acuerdos restrictivos por efecto son aquellos que inmediata o potencialmente podrían llegar a causar dicha restricción una vez plasmados y analizados su juego en el mercado.

Así: “En el caso de las restricciones de la competencia por efecto, no hay presunción de efectos anticompetitivos. Para que un acuerdo sea restrictivo por sus efectos, debe afectar a la competencia real o potencial en una medida tal que pueda preverse que tendrá efectos negativos sobre los precios, la producción, la innovación o la variedad o calidad de los productos y servicios en el mercado de referencia con un grado razonable de probabilidad. Los efectos negativos deben ser sensibles.”

Todo ello indicado por una Comunicación de la Comisión Europea sobre aplicación del antiguo 81 TFUE que no es vinculante pero sí como vemos en este caso tiene una influencia a la hora de interpretar los acuerdos anticompetitivos.

Los acuerdos de cesión celebrados entre los operados audiovisuales y los clubes de fútbol en este caso eran acuerdos restrictivos por efecto al impedir acceder al mercado a otros competidores dadas las especiales características del mercado de retransmisión de partidos de fútbol.

Características del mercado de retransmisión de partidos de fútbol

Inserto el párrafo entero por su claridad:

el mercado de adquisición de derechos audiovisuales tienda al monopsonio (monopolio de la demanda), esto es, a un mercado con la existencia de un único comprador, como consecuencia de que el adquirente con mayor/mejor cartera de derechos al momento de salir al mercado los derechos de un club, cuanta con un mayor incentivo para pagar un precio más alto que el que pagaría un tercero competidor, porque el número total de partidos que podría retransmitir resulta mayor que el número de partidos que podría retransmitir el competidor”.

“los acuerdos entre Mediapro y los clubs de futbol son acuerdos verticales entre empresas que no compiten en el mismo mercado de producto, que pueden tener aptitud para producir el efecto de restringir la competencia en los mercados de adquisición y reventa de los derechos audiovisuales de los partidos de Liga y Copa de S.M el Rey y en el mercado de la televisión de pago, en la medida en que los clubs de fútbol venden todos sus derechos audiovisuales en exclusiva a un único operador, y la competencia entre operadores se produce episódicamente, cuando el club saca sus derechos audiovisuales de nuevo al mercado, por lo que, en estas condiciones de competencia, una duración excesiva de los contratos genera un riesgo de exclusión del mercado de otros potenciales compradores, lo que restringe la competencia en el mercado de adquisición”.

 Es por esto último por lo que el artículo 21 de la Ley General de la Comunicación Audiovisual señalaba que los contratos de adquisición de los derechos de competiciones futbolísticas no podían exceder de 4 años. Artículo que ha derogado el RD 5-2015 que establecía la venta conjunta de los derechos por la Liga de Fútbol Profesional.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s