¿Cómo restringe el Derecho la sucesión en una empresa?

IusNegotium comienza su andadura analizando algunos problemas comunes cuando hablamos de planificación sucesoria en el ámbito empresarial y de los negocios.

Para muchas empresas, el carácter familiar es algo que las acompaña desde su fundación, es decir, las acciones o participaciones pertenecen a personas de la misma familia, además la gestión también es realizada por dichas personas y tienen una vocación de continuidad. En España siendo la mayor parte pymes o empresas con un tamaño inferior a los 50 empleados, el momento de enfrentarse a la sucesión de una empresa es quizá uno de los más importantes.

Ventajas de hacer una buena planificación sucesoria.

Sin embargo, elaborar la planificación sucesoria con suficiente antelación a la jubilación del fundador o persona que la dirija es beneficioso, desde todos los puntos de vista. Permitirá evitar disputas entre los herederos, además al contar con la información por anticipado se evitan también sorpresas innecesarias llegado el momento crítico. Permite ajustar dicha planificación tanto a las necesidades de aquel que se jubila que deberá hacerlo con una remuneración acorde, como a las de la propia empresa garantizando la viabilidad.

También tenemos que tener en cuenta que comenzar la planificación sucesoria con previsión siempre permitirá abordar ésta con las mejores opciones de optimización fiscal. Así, en la sucesión de una empresa es necesario tener en cuenta diversas perspectivas, no sólo las normas testamentarias o sucesorias, las propias de derecho de sociedades, como también las normas fiscales y tributarias. Todo esto hace de la planificación sucesoria un fenómeno complejo.

¿Existen las mismas opciones para suceder en todo el territorio español?

No, y esto quizá es lo que hace más complejo el asunto. Por si fuera poco, en España nos encontramos con un panorama en el ámbito de las sucesiones que puede variar en función del territorio. Sorprende ver, cómo a pesar de que los Derechos Forales tienen siglos de existencia todavía hoy existe un gran desconocimiento sobre ellos, incluso en las regiones dónde se aplica. Por eso, los abogados, notarios, asesores fiscales, etc están obligados a tener un conocimiento milimétrico de las reglas de juego para que en el caso de las sucesiones de empresas no se queden oportunidades sin explorar.

En el ámbito testamentario, hay quienes piensan que los mecanismos del Código Civil (que rigen en todo el territorio menos en las CCAA con Derecho Foral como Galicia, PV, Navarra, Aragón, Cataluña y Baleares) presentan menos ventajas. Así se ha criticado la no posibilidad de testar mancomunadamente, es decir que el testamento sea otorgado por dos personas a la vez -generalmente marido y mujer-, haciendo del testamento un acto individual y personalísimo. Pero también el que no se permitan los pactos sucesorios. Pactos que presentan innumerables ventajas, precisamente como señalábamos antes, permiten incorporan a los herederos o a otros familiares a la sucesión, conocer por anticipado la misma, pero sin embargo no se pueden revocar por la simple voluntad del que los otorga como sí ocurre en los testamentos.

Pero sin duda lo más criticado es la institución de las legítimas que presenta el Código Civil. La legítima es esa porción que tiene que ir a los herederos “forzosos”, los hijos en la mayoría de los casos, que abarca hasta 2/3 de la herencia, siendo uno de ellos de libre distribución entre dichos herederos. ¿Qué sucede si pongamos por caso el padre quiere premiar con todo al hijo mayor que se ha ocupado del negocio, ha compartido preocupaciones con él y no quiere que sea propietario de la “misma parte” que sus restantes hijos? Pues que la legítima es un obstáculo en cierta medida. ¿Y si fuese por ejemplo un sobrino el que por diversas circunstancias juega ese papel? Éste no es heredero forzoso y no tiene derecho a legítima, sólo cabría premiarle con esa parte que es de libre disposición, bien hacer uso de la facultad de legar.

En cualquier caso son supuestos hipotéticos porque lo ordinario, pese a que sólo uno de los hijos trabaje, comparta la gestión y esté involucrado es que sean retribuidos de forma parecida.

No obstante, se hace cada vez más necesario un replanteamiento del sistema de legítimas, en pro de una mayor libertad de testar que sí se da en otras CCAA, o de inclusión de mecanismos como los pactos sucesorios, muy importantes en el Derecho foral catalán, sobre los que hablaremos en otra ocasión.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s